Escuela de Graduados en Educación – Tecnológico de Monterrey
Módulo 4. Herramientas y recursos de apoyo al profesor en el diseño de ambientes de aprendizaje
Por: María José Lozano Valadez (A01305654) marijoseloval@hotmail.com
Curso: Integración de la Tecnología en ambientes de aprendizaje
Tutora: Marybell Rodríguez
Fecha: 30 de abril del 2010
Resumen
Módulo 4. Herramientas y recursos de apoyo al profesor en el diseño de ambientes de aprendizaje
Por: María José Lozano Valadez (A01305654) marijoseloval@hotmail.com
Curso: Integración de la Tecnología en ambientes de aprendizaje
Tutora: Marybell Rodríguez
Fecha: 30 de abril del 2010
Resumen
Esta breve síntesis muestra el significado de lo que son los objetos de aprendizaje (OA) y su relación con los recursos educativos abiertos. También describe brevemente algunos instrumentos de evaluación que se usan en la educación a distancia.
Introducción
Las tecnologías de la información y la comunicación han avanzado rápidamente y han rebasado fácilmente a los maestros que actualmente estamos a cargo de los alumnos, los que se supone que debemos ser los expertos para diseñar estrategias, actividades y objetos que beneficien el aprendizaje de los alumnos, la comprensión y aplicación de los contenidos de un curso. Son esos objetos, los que debemos inventar en base a nuestra experiencia, pero apoyándonos en la tecnología.
Para ello, debemos poner al corriente nuestras habilidades y capacidades en lo que a tecnología se refiere, ya que de esa manera podremos utilizar los grandes cúmulos de ideas que se están elaborando gracias a las nuevas plataformas tecnológicas o repositorios de información, que tiene como objetivo, que con ayuda de otros diseñadores, construyamos con mayor facilidad y reutilicemos los OA ya existentes.
¿Qué son los objetos de aprendizaje?
Los objetos de aprendizaje son recursos que se pueden utilizar como apoyo a un objetivo de aprendizaje principalmente en un curso de educación a distancia, pueden ser elaborados en base a la tecnología con la que contamos en la actualidad, los ejemplos más comunes de objetos de aprendizaje son los videos, fotos, imágenes, audios, cápsulas, simulaciones, juegos interactivos, etc. que manejan un contenido temático definido. “… cualquier recurso con una intención formativa, compuesto de uno o varios elementos digitales, descrito con metadatos, que pueda ser utilizado y reutilizado dentro de un entorno e-learning puede considerarse un OA”(López, 2005).
La elaboración de los objetos de aprendizaje (OA) tiene varios requisitos que se deben observar, entre los principales, está, que el material elaborado para ser usado como objeto de aprendizaje se pueda reutilizar, es decir, que quede guardado en un repositorio o plataforma digital, donde los usuarios de una o varias instituciones puedan acceder a él para adaptarlo, transportarlo o ensamblarlo con otro OA, según el objetivo de aprendizaje que se quiera lograr.
Para cumplir lo anterior, los OA tienen varias especificaciones para su producción, la más importante, es que se deben anotar sus especificaciones, es decir, hacer una descripción de las características de tamaño, contenido tratado, objetivos de aprendizaje, software utilizado, etc., a lo que llamamos Metadatos, o sea, “datos a cerca de los datos” (López, 2005). Los metadatos permiten que los OA se puedan clasificar y encontrar fácilmente para su utilización.
Según el texto de Lozano & Burgos (2007), los responsables de la producción de un OA deben ser expertos en: objetivos de aprendizaje y contenidos (que puede ser el profesor), tecnología educativa y manejo de información. Los maestros responsables en diseñar un OA, deben tener presente cuáles son las necesidades, intereses y contexto de los alumnos a os que va dirigido dicho OA, así como el objetivo de aprendizaje que se quiere fomentar en base a un tema o contenido que esté presente en un curso.
A pesar de que se habla de que los OA se crean principalmente para ayudar al aprendizaje en línea, los docentes podemos tomar o crear OA para ayudar a nuestros cursos presenciales a variar las explicaciones o a ejemplificar las ya hechas al tratar de aclarar los conceptos de un tema. Así que, aunque no enseñemos por computadora, igual podemos utilizar los OA, ya que, si bien es probable que en las escuelas no haya suficientes computadoras, si hay por lo menos, televisiones y DVD para la proyección de OA que los maestros previamente hayamos buscado, seleccionado y preparado para su presentación según los recursos con los que contamos en nuestras escuelas.
¿A qué se refieren los recursos educativos abiertos?
Los recursos educativos abiertos son “los contenidos abiertos compartidos en repositorios públicos […], -es- un proceso intelectual del que caben compartir más elementos que los resultados finales. Entre los elementos adicionales que cabe compartir, están las técnicas de diseño utilizadas, la estructura de actividades resultantes, presuposiciones del diseño y muchos otros elementos que pueden exponer de manera abierta no sólo el resultado final, sino detalles valiosos sobre el paso de la teoría y la experiencia a la práctica” (Sicilia, 2007, pág.26).
“Si se mira desde otra perspectiva, el diseño abierto puede considerarse como un proceso de ingeniería del aprendizaje, en el que todos los pasos del proceso (o al menos, las decisiones tomadas más importantes) quedan documentados y abiertos” (Sicilia, 2007, p.28).
Entonces, más que OA, se comparten los procedimientos y productos con mejores resultados, para que la persona interesada, lo adapte a sus necesidades y la de sus alumnos. Si los maestros hiciéramos eso más seguido con nuestros colegas, el país avanzaría más rápido y las reformas reflejarían resultados en poco tiempo, eso deja un trabajo colaborativo, al contrario, el trabajo individual basado en la inexperiencia de cada quien, nos tiene como país todavía en vías de desarrollo.
¿Cómo se evalúa el aprendizaje en la educación con recursos tecnológicos?
Sabemos que para verificar el aprendizaje de los alumnos (para que se autorregulen) y el resultado de nuestras estrategias de enseñanza (para poder modificarlas), debemos llevar a cabo una evaluación de resultados al final de una clase, tema o curso, para que a su vez, se reflejen resultados tanto a la institución como a la comunidad (Dorrego, 2006, pág.5). Existen diversos instrumentos que podemos utilizar para evaluar como trabajos individuales o en equipo, exámenes, autoevaluaciones, coevaluaciones, etc.
Igual que en los cursos presenciales, la educación e-learning busca tener una variabilidad de evaluaciones que certifique que los alumnos están aprendiendo por sí mismos, por eso las formas de evaluar deben diseñarse con variantes que arrojen datos acerca del nivel de entendimiento de los alumnos, de sus estilos de aprendizaje, de la utilización y aplicación asertiva de conocimientos y recursos, etc.
Menciona Dorrego (2006) que “…la enseñanza basada en la web ha incrementado el uso de pruebas objetivas, cuya velocidad para evaluar y para dar retroalimentación las hacen útiles en la evaluación línea” (pág.9), pero que este tipo de pruebas deja a un lado a quien tiene la capacidad y el conocimientos, pero no es bueno para ellas.
Otra manera de evaluar es la de resolver problemas reales, en las que los alumnos tienen la oportunidad de aplicar sus conocimientos al diseñar soluciones.
Por otro lado, los proyectos se asemejan a la resolución de problemas, pero profundizan más en la investigación y pueden llevarse a cabo durante un lapso mayor de tiempo.
Por otro lado, los proyectos se asemejan a la resolución de problemas, pero profundizan más en la investigación y pueden llevarse a cabo durante un lapso mayor de tiempo.
También se pueden utilizar las memorias de reflexión, que se destacan por la elaboración de un diario, reflexión u opinión de un concepto o dilema, que puede ser al inicio o final de un curso para contrastar la manera de pensar que se tenía con la nueva, e incluso pueden reflexionar en cuanto a lo que aprendieron, las dificultades que se les presentaron en el curso, etc.
Las tareas en línea, o sea las actividades a realizar en un determinado tiempo y en base a una rúbrica de evaluación que tiene bien definidas las exigencias del producto en cuestión, son una manera de evaluar la comprensión, la opinión de los contenidos tratados para esa actividad y de las habilidades que el alumno posee. Como ejemplos podemos mencionar los reportes, diarios, portafolios, autobiografías, ensayos, debates, etc.
Otras de las más recomendables son las autoevaluaciones y coevaluaciones que permiten reflexionar sobre el propio desempeño y el de los compañeros en la elaboración de un trabajo o en el aprendizaje real de un curso.
Algunas de las formas de evaluar mencionadas, conllevan un mayor tiempo de revisión que otras, y siempre cabe la duda de quién es la persona que realmente está contestando o presentando un trabajo, de lo que si debemos estar seguros es de la información que requerimos para dar una calificación a un estudiante o para evaluar nuestro propio sistema de enseñanza y en base a ello, elegir el instrumento de evaluación que proporcione la información deseada.
Conclusión
Como siempre lo digo, depende de cada uno de nosotros que hagamos conciencia y tiempo para dedicarnos a ser buenos maestros, preocupados por nuestros alumnos, actualizados y nada mediocres. Los conocimientos los tenemos, solo falta tenerlos presentes cada vez que vamos a planear. Solo falta que queramos destacarnos haciendo nuestro trabajo como debe ser, con la ayuda de la tecnología con la que hoy contamos y tomando en cuenta las necesidades de alumnos, las nuestras, las de la institución en la que laboramos y las de la comunidad a la que pertenecen nuestros alumnos.
Bibliografías
Dorrego, E. (2006). Educación a Distancia y Evaluación del Aprendizaje. RED. Revista de
Educación a Distancia, número M6 (Número especial dedicado a la evaluación en entornos
virtuales de aprendizaje).Consultado (29/abril/2010) en: http://www.um.es/ead/red/M6
López G., C. (2005). Los repositorios de objetos de aprendizaje como soporte a un entorno e-
López G., C. (2005). Los repositorios de objetos de aprendizaje como soporte a un entorno e-
learning. Tesina doctoral, Universidad de Salamanca. España. Capítulo 3. Consultado el día 29
de abril del 2010 en:
http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/libros/repositorios/contenido.htm
Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2007) (Comp). Tecnología educativa: en un modelo
Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2007) (Comp). Tecnología educativa: en un modelo
de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa. (Capítulos
12 y 13)
Silicia, M.A. (2007). Más allá de los contenidos: compartiendo el diseño de los recursos
Silicia, M.A. (2007). Más allá de los contenidos: compartiendo el diseño de los recursos
educativos abiertos. Revista de Universidad y Sociedad del conocimiento, 4, 1, 26-35.
Consultado en: http://www.uoc.edu/rusc/4/1/dt/esp/sicilia.pdf el día 20 de abril del 2010.

Hola María José,
ResponderEliminarTe felicito por tu blog... siempre muy claro.
Yo también creo que es importante darle el tiempo a evaluar las reflexiones o comentarios de los alumnos.
saludos,
Marybell
Hola María José
ResponderEliminarTus aportes me parecen muy completos,estoy de acuerdo contigo en cuanto al rol del docente.
Un docente que tiene presente las necesidades de sus estudiantes y utiliza la tecnología como un medio de apoyo en los proceso de enseñanza-aprendizaje y no como un fin.
sonata